La arritmia más común causa más muertes en los países europeos más ricos

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Los países más ricos de Europa tienen una mayor mortalidad por fibrilación auricular, el tipo de arritmia más común, más altas que los menos favorecidos y, además, dichas tasas están aumentando más rápidamente que la incidencia, según un estudio que publica hoy European Heart Journal, que también ha visto que las mujeres que desarrollaron la afección tenían más probabilidades de fallecer que los hombres por esta causa en los 20 países europeos estudiados.

La fibrilación auricular es una arritmia en la que el corazón late a un ritmo anormal y, a menudo, rápido. Es una de las alteraciones del ritmo cardíaco que se diagnostican con más frecuencia y puede provocar un accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca.

Se estima que en España más de un millón de personas la padecen. Afecta al 1-2% de la población española y a > 4% de personas mayores de 40 años, prevalencia que se estima se doblará en los próximos 50 años. Hasta un 7-10% de los pacientes con fibrilación auricular lo desconocen en el momento del diagnóstico.

Debido a sus consecuencias clínicas potencialmente graves (insuficiencia cardiaca, embolias y deterioro cognitivo), tiene importantes implicaciones socioeconómicas y sanitarias.

«Dado que se trata de una patología que, en muchas ocasiones no presenta síntomas o estos pasan desapercibidos, que no afectan a las actividades de la vida diaria y que no son fácilmente identificables por los pacientes, el diagnóstico puede retrasarse.

En ocasiones los pacientes son diagnosticados de forma tardía cuando ya han sufrido un ictus, y en otras ocasiones cuando ya hay síntomas como mareos, síncopes, dolor torácico o poca tolerancia a esfuerzos habituales», señaló el Miguel Ángel Prieto, coordinador nacional del IBERICA, estudio que analizar la prevalencia, incidencia y distribución geográfica de factores de riesgo cardiovascular (FRCV) en población adulta española y que realiza la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria.

Hasta un 7-10% de los pacientes con fibrilación auricular lo desconocen en el momento del diagnóstico.

Ahora los datos del estudio del EHJ muestran que la diferencia entre países podría deberse a factores de estilo de vida, como el aumento de la obesidad y el consumo de alcohol en los países más ricos, o lo que se conoce como el ‘efecto sobreviviente’, donde las personas viven más tiempo debido a mejores tratamientos para otras enfermedades como cáncer, lo que hace que un mayor número de personas mayores mueran a causa de enfermedades del corazón o del sistema circulatorio, como la fibrilación auricular.

Los autores han analizado los datos del Estudio de Carga Global de Enfermedad sobre la incidencia y la mortalidad por fibrilación auricular entre 1990 y 2017 en 20 países europeos, entre ellos España.

De esta forma, han visto una enorme variación entre países y una incidencia más alta en hombres que en mujeres en todos los países durante el período de estudio.

Así, por ejemplo, Austria, Dinamarca y Suecia experimentaron picos de incidencia a la mitad del período de estudio, mientras que en las naciones con un producto interno bruto (PIB) más bajo hubo menos variabilidad con una disminución constante de la incidencia a lo largo de los años, con algunas excepciones.

Las tasas de mortalidad fueron más altas en los países más ricos, lo que refleja la incidencia en Austria, Dinamarca y Suecia. Suecia tuvo las tasas de mortalidad más altas tanto para hombres como para mujeres: 9 por cada 100.000 habitantes en 2017, con un fuerte aumento del 6% anual en las tasas de mortalidad masculina entre 2001-2006.

En España, según este informe, tanto la mortalidad como la incidencia han ido disminuyendo progresivamenteLas tasas de mortalidad / incidencia se mantuvieron aproximadamente iguales en muchos países durante los 28 años, aunque se produjeron aumentos en Suecia, Alemania y Dinamarca tanto en hombres como en mujeres.

«Creemos que hay múltiples factores detrás de esta disparidad, como la desigualdad en la atención médica entre hombres y mujeres, así como las diferencias biológicas intrínsecas

En España, según este informe, tanto la mortalidad como la incidencia han ido disminuyendo progresivamente.

«La proporción de muertes por fibrilación auricular en Europa no ha mejorado con el tiempo y, en muchos países europeos, está aumentando a pesar de los aparentes avances en el tratamiento y la atención. Creemos que esto podría deberse a diferencias en estilos de vida en los países más ricos de Europa occidental, donde los factores de riesgo como la obesidad, el consumo de alcohol y el comportamiento sedentario son más frecuentes que en los países menos ricos», señala Markus Sikkel, de la Universidad de Victoria (Canadá).

Los pacientes de los países más ricos pueden sobrevivir lo suficiente de otras enfermedades como la cardiopatía isquémica y el cáncer, y luego sucumbir a enfermedades que son más difíciles de tratar con éxito: la insuficiencia cardíaca relacionada con la fibrilación auricular, es una de estos

«El segundo factor importante, en nuestra opinión, es que los pacientes de los países más ricos pueden sobrevivir lo suficiente de otras enfermedades como la cardiopatía isquémica y el cáncer, y luego sucumbir a enfermedades que son más difíciles de tratar con éxito: la insuficiencia cardíaca relacionada con la fibrilación auricular, es una de estos.

Otra posibilidad es que la fibrilación auricular es menos reconocida en los países más pobres de una manera sistemática. Creemos que es probable que esto sea una diferencia real y no solo un artefacto de mejor documentación en los países más ricos a juzgar por los hallazgos de anteriores estudio.

Para Becker Al-Khayatt, del Croydon University Hospitals de Londres (Reino Unido), «la disparidad de género entre hombres y mujeres ha persistido durante muchos años en Europa y apenas se ha subrayado. Es muy variable entre las naciones y necesitamos averiguar necesita por qué es así».

Y añade:«creemos que hay múltiples factores detrás de esta disparidad, como la desigualdad en la atención médica entre hombres y mujeres, así como las diferencias biológicas intrínsecas. Además, e alguna evidencia de que las mujeres son diagnosticadas más tarde y tratadas de manera menos agresiva que los hombres».