La inteligencia alemana no podrá escuchar conversaciones en el extranjero a partir de 2022

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El Tribunal Constitucional alemán ha establecido límites en la práctica de interceptación de comunicaciones del Servicio Federal de Inteligencia (BND). El máximo tribunal de Karlsruhe ha revocado en una sentencia las regulaciones legales vigentes para monitorear comunicaciones de ciudadanos extranjeros en el extranjero porque violan el secreto de las telecomunicaciones y la libertad de prensa. Al mismo tiempo, los jueces constitucionales enfatizan que los fundamentos legales pueden diseñarse de acuerdo con la Constitución y dan de plazo hasta finales de 2021 para modificar la normativa Az. 1 BvR 2835/17.

Varios periodistas extranjeros que informan en el extranjero sobre violaciones de derechos humanos o estados autoritarios habían demandado la normativa del BND que entró en vigencia en 2017. La organización Reporteros sin Fronteras y la Sociedad por los Derechos de la Libertad también participaron en la demanda. Las quejas iban dirigidas contra las regulaciones legales que permiten al servicio secreto monitorear las telecomunicaciones, por ejemplo en el tráfico de correos electrónicos de extranjeros en el extranjero. En su fallo, el Constitucional deja inequívocamente claro por primera vez que el vínculo entre los poderes estatales alemanes y los derechos fundamentales no se limitaba a Alemania. La protección del secreto de las telecomunicaciones y la libertad de prensa también se extienden a los extranjeros en el extranjero. La sentencia evita que «la protección de los derechos fundamentales en un mundo internacionalizado caiga detrás del radio de acción del poder estatal alemán o incluso se vea socavada», ha explicado el presidente de la sala, Stephan Harbarth.

Por lo demás, los jueces constitucionales no tienen objeciones a la vigilancia en el extranjero. La supervisión estratégica del BND de las comunicaciones en el extranjero puede estar constitucionalmente justificada, dijo Harbarth, basándose en un «interés público sobresaliente y para que la inteligencia en el extranjero sea efectiva en interés de la capacidad de política exterior y de seguridad de la República Federal de Alemania».

Tras una investigación
Una investigación del semanario Der Spiegel y el grupo de medios Bavarian Broadcasting ha ofrecido recientemente un panorama sobre cómo el Servicio Federal de Inteligencia alemán (BND) cambió su vigilancia en Internet después de las revelaciones de Snowden. Actualmente monitorea 1,2 billones de conexiones diarias, que incluyen desde llamadas y correos electrónicos hasta búsquedas en Internet y videoconferencias. Los propios empleados del BND se sienten incómodos. Cuando se habla de amor o sexo en una conversación interceptada, no hay reglas claras sobre lo que deben seguir escuchando o no. Frases como «cariño, te amo» o conversaciones de explícito y exclusivo contenido sexual, no forman parte del área protegida, según la norma secreta de 72 páginas a la que tuvieron acceso estos medios y titulada «Signals Intelligence», que describe cómo el BND puede monitorear digitalmente en el extranjero.

También se supo anteriormente que el BND había espiado en varias instalaciones en la UE y en los países socios de la OTAN durante años, además de en varias oficinas de medios de comunicación como la BBC o el New York Times. El Gobierno alemán reaccionó reformando la ley BND en 2017 y creó un organismo para controlar cuándo se pueden monitorear los objetivos en Europa, pero el Constitucional establece ahora que aquel control no era suficiente.

La vigilancia digital del BND tiene su base en lugares como el nodo de Internet De-Cix en Frankfurt am Main. Los flujos de datos que fluyen a través de las líneas de fibra óptica hacen pasar por este punto 47,5 billones de conexiones a diario. Cualquiera que en Alemania lea un mensaje a través de Internet, vea un vídeo o visite un sitio web, está enrutando sus datos a través de ese nodo, por donde pasan también las conexiones desde Oriente Medio o Rusia. Si la Cancillería Federal envía al De-Cix la orden correspondiente, el BND puede acceder a datos ramificados en el nodo de Internet. Para este propósito, una fracción de la señal de luz de la fibra óptica en las líneas se ramifica y se realiza una copia, que luego se envía al BND.

Teóricamente, el BND tiene capacidad para enrutar 1,2 billones de conexiones por día en Frankfurt en el nodo De-Cix. El operador del nodo calculó estas cifras en un informe para el Tribunal Constitucional Federal presentado en octubre de 2019. La cantidad de datos que el BND realmente extrae y procesa más tarde sigue siendo un secreto. Hay un total de 23 nodos de Internet en Alemania que son de interés para el BND. Sin embargo, según el gobierno federal, De-Cix es el que tiene el mayor rendimiento de datos en todo el mundo.

El BND es un servicio de inteligencia extranjero y solo se le permite monitorear específicamente a los alemanes en casos excepcionales, por ejemplo, porque se han unido a un grupo terrorista internacional. En la enjuiciada «campaña estratégica de inteligencia extranjera», los datos de los usuarios alemanes deben eliminarse de inmediato. Se supone que, en una primera etapa, el BND filtra todo lo que se envía dentro de Alemania. Sin embargo, el desarrollo técnico de Internet está haciendo que este filtrado sea cada vez más complicado: Internet está estructurado de tal manera que los datos generalmente toman la ruta más simple y rápida, no necesariamente la más directa. Por ejemplo, si una mujer de Hamburgo envía una foto de vacaciones adjunta a su amigo de Múnich por Facebook, no solo un paquete pasa por las líneas, sino varios que también pueden tomar diferentes rutas. No todos estos paquetes pueden reconocerse a primera vista como datos pertenecientes a ciudadanos alemanes. Klaus Landefeld, vicepresidente de la Asociación de la Industria de Internet alemana que opera el nodo De-Cix, critica que las leyes sobre vigilancia tecnológica «todavía están diseñadas para la comunicación por cable, como se generalizó en las décadas de 1980 y 1990».