Trump predice en Florida una «marea roja» para ganar la reelección

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A poco más de medio mes para las elecciones, Donald Trump ya echa el resto para repetir la remontada de 2016. Este jueves se plantó en Ocala, una pequeña localidad al Norte de Orlando (Florida) para predecir que, de aquí a la cita con las urnas, «habrá una marea roja como nunca se ha visto».

El presidente va, como hace cuatro años, por detrás en las encuestas. En el acumulado de encuestas a nivel nacional de RealClearPolitics, Joe Biden le saca casi 9 puntos. Lo importante es lo que ocurra en el puñado de estados que deciden la elección, y ninguno lo hace tanto como Florida. Es el estado bisagra con mayor peso de electores (los delegados que eligen al presidente en el sistema electoral de EE.UU.) y la batalla se pelea voto a voto. Aquí la media de encuestas favorece al candidato demócrata por solo 1,4 puntos.

En la explanada del aeropuerto de Ocala, sin embargo, la fuerza de Trump era avasalladora. Frente al puñado de votantes que se concentra en los mítines de Biden -que sigue las exigencias de precaución sobre Covid-19 al pie de la letra-, miles de personas inundaron el mitin, armados con las gorras rojas de «Make America Great Again» (‘Volver a hacer grande a América) y el resto de parafernalia ‘trumpista’.

La marea roja que pide el presidente de EE.UU. en las urnas se personó en este ejército de leales, con muy pocas mascarillas y ninguna distancia física.

«Estoy aquí para apoyarle, para que tenga cuatro años más en la Casa Blanca, le queremos mucho», aseguraba a este periódico Joanne Polizzi, una jubilada de Nueva York que vive en la zona. «Todo lo que dijo que iba a hacer lo ha cumplido», asegura, a pesar de mencionar asuntos donde Trump no ha hecho grandes progresos, como la construcción del muro con México. «No miente. Es un hombre fantástico y un fantástico presidente».

Polizzi y el resto de los seguidores de Trump enardecieron cuando el Air Force One rugió en la pequeña pista de aeropuerto regional. El avión presidencial paseó hasta el podio al son del éxito ‘Macho Man’, de Village People.

«Faltan 18 días», dijo Trump nada más llegar al podio. «Ganaremos Florida y ganaremos la elección», pronosticó antes de pedir a los asistentes que acudan a las urnas desde este lunes, cuando arranca la votación anticipada. «Hay mucha gente que me vota y no lo dice», dijo después. «Porque quieren impuestos más bajos. Será un triunfo aplastante».

Trump demostró que Florida le importa. Es indispensable para sus posibilidades de reelección. Si se le escapa este estado, sus opciones se reducen de forma considerable. Por eso se entregó en su discurso, de hora y media, con el respetable achicharrado por el sol y el calor de Florida. El presidente repitió las acusaciones habituales contra Biden «-está muerto-« y su familia «-son una empresa criminal»- y repitió los ataques habituales a la prensa, a los demócratas que quieren convertir EE.UU. «en un país socialista o comunista» y a las redes sociales que le impiden compartir contenidos de veracidad dudosa o inexistente.

«Ya es hora de mandar un mensaje a esos progresistas ricos e hipócritas», dijo a un público, en su gran mayoría, de la clase media blanca. «No tienen más que desprecio por vuestros valores».

El público disfrutó con un Trump en forma, enérgico, sin rastros del Covid-19 que le mandó al hospital hace dos semanas. Se corearon los lemas de ‘cuatro años más’, ‘U-S-A’ y un reciclado ‘¡enciérrale!’, que se cantaba a Hillary Clinton en 2016 y ahora se dedica a Biden.

«Las encuestas no están tan ajustadas como algunos piensan», aseguraba Gerry Robinson, un vecino de Ocala, nacido y criado aquí. «Si fuera un mitin de Biden, habría 50 personas. Por supuesto que va a ganar Trump, la votación es una formalidad». Si fuera por la energía del mitin en Ocala, la reelección es suya.