Una ONG y la Iglesia denuncian abuso sexual y robo a los migrantes venezolanos en la frontera

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El éxodo de emigrantes venezolanos ha aumentado por el hambre y la pandemia del coronavirus. En la carretera los llaman los «caminantes» porque recorren a pie entre 3 y 5 días desde su casa hasta llegar al estado fronterizo del Táchira para tratar de entrar a Colombia por el puente internacional Simón Bolívar, que se encuentra cerrado hasta el 31 de octubre.

Son cientos y cientos de caminantes, especialmente las mujeres y niñas, que son «abusados», «vejados» y «robados» por las autoridades militares y policiales en las alcabalas y puestos fronterizos durante el trayecto, denuncia la Conferencia Episcopal
Venezolana y la ONG
FundaRedes.

«Por la frontera de Apure, Táchira y Zulia se ha registrado que las alcabalas de cuerpos policiales, Guardia Nacional y Ejército, piden a los caminantes la prueba PCR para confirmar que no son positivos por Covid-19, como requisito para permitirles pasar, sabiendo que en este país no hay ni insumos médicos. Y como no la tienen, les exigen que paguen en dólares, o a las mujeres que paguen con el cuerpo. Les quitan dinero, algún objeto de valor, pertenencias básicas”, afirmó Javier Tarazona, director general de FundaRedes.

Tarazona dijo a ABC que tiene los testimonios de las mujeres que han sido abusadas sexualmente. Los arzobispos de la Conferencia Episcopal también se expresaron en su última pastoral. «Observamos con dolor cómo grupos de hermanos nuestros, vendiendo sus pocas pertenencias, emprenden largas caminatas desde diversas regiones para salir del país. Más que emigrar, huyen de un país que no les ofrece garantías de una vida digna. Además de sufrir los rigores del clima y del cansancio, son sometidos al menosprecio de algunos de sus conciudadanos. Empeora su situación el maltrato de las autoridades militares y policiales, quienes a lo largo del camino les requisan y les arrebatan sus pertenencias y el dinero que llevan. En vez de protegerlos, como lo juraron hacer ante Dios y la Patria, los vejan y los consideran como ciudadanos de segunda categoría».

La diputada Karim Vera mostró en su cuenta de Twitter los testimonios de jóvenes caminantes, entre ellos Amilcar, que había caminado 6 días hasta llegar a San Cristóbal, estado de Táchira. «Salí de Caracas, donde no hay nada que comer ni trabajo. En el camino, los guardias nos quitaban todo y nos pedían 1 dólar para poder pasar».

La diputada añade que su destino es incierto, pero que solo buscan mejores condiciones de vida para ayudar a sus familiares, que se quedaron en el país. «Todos sus sueños van en un morral, con los bolsillos vacíos, dependiendo de la solidaridad de los venezolanos, que, en cada municipio por el que pasan, les tienden la mano. Estos son los testimonios de la miseria que el régimen propició y que hoy pretenden ocultar».

La oficina de Migración en Colombia informa de que las fronteras permanecerán cerradas hasta el 31 de octubre. A partir de esa fecha se estudiará si es procedente la apertura. También instan a los migrantes a evitar ingresar por pasos irregulares o clandestinos donde pueden perder hasta la vida.