Activistas exigen al G-7 que coloque al océano y la crisis climática en la cima de sus prioridades

0
23
Los miembros de las delegaciones presentes en la localidad inglesa de Cornualles que participan desde este viernes en la cumbre del G-7, se despertaron esta mañana de una forma poco agradable: con el ruido de cinco ráfagas ensordecedoras de una sirena de niebla que simboliza el llamado de auxilio de los océanos y su inminente fallecimiento si los jefes de estado de las naciones económicamente más potentes del mundo no cumplen con su deber de protegerlos. La acción lleva la firma de los activistas de Ocean Rebellion, grupo que nació el año pasado en el seno de Extintion Rebellion, organización que defiende que es un deber de los ciudadanos rebelarse, por medio de la desobediencia civil pacífica, ante lo que llaman «la inactividad criminal» de los gobiernos.

Además de la alarma, los activistas colocaron a un gran número de sirenas varadas en la playa, enredadas en redes de arrastre desechadas. «Ocean Rebellion exige que el G-7 coloque al océano en la cima de su agenda», declaró Sophie Miller, una portavoz del movimiento, que añadió que «la humanidad no puede continuar con la pesca industrial» y detalló que «la pesca de arrastre por sí sola emite más carbono que toda la aviación mundial». «Estos métodos intensivos de pesca devastadores para el medio ambiente deben terminar ya», aseveró. «Es hora de que haya una política conjunta del G-7 sobre los océanos. Los mares son nuestra línea de vida, producen gran parte del oxígeno que respiramos y absorben gran parte del dióxido de carbono liberado por la quema de petróleo y gas, que está convirtiendo al planeta en una sauna. Pero la pesca excesiva y las toxinas están matando la red trófica marina, interrumpiendo la producción de oxígeno y desplazando el dióxido de carbono a la atmósfera», dijo por su parte el activista Roc Sandford, que añadió: «Los jefes de estado del G-7 están jugando a la ruleta rusa con la vida de nuestros hijos. Deben hacer que los contaminadores paguen lo que sea necesario para promover la reparación de los océanos».

Cumbre del clima
Esta acción es solo una de las muchas que llevarán a cabo los grupos de manifestantes durante los tres días que durará la cumbre y entre cuyos objetivos están «influir en los resultados de la COP 26», que se celebrará en noviembre en Glasgow, Escocia, sobre todo en este «año crítico para la acción climática», así como destacar «las desastrosas consecuencias de las promesas incumplidas del G-7 para las personas en el sur global que ya están experimentando los efectos del colapso climático y ecológico», explicó la organización en un comunicado, en el que destaca que precisamente «los más afectados por el cambio climático son también los que menos han hecho para provocarlo. Todos los días, en el sur global, las personas enfrentan sequías o inundaciones, escasez de alimentos y migración forzada causada por el cambio climático».

Un grupo de activistas que representan a comunidades jóvenes, indígenas y marginadas llevarán cartas con mensajes de comunidades en países vulnerables al clima a los líderes del G-7. «Tengo mucho miedo de ser asesinado o sufrir violencia por señalar la explotación de la naturaleza frente a los intereses capitalistas y el crimen organizado que lucran con la vida. Me duele saber que mi hija no podrá vivir en un ambiente saludable y enfrentará serios problemas derivados de la crisis climática. Me enoja saber que en mi ciudad pronto nos quedaremos sin acceso al agua mientras los gobiernos continúan defendiendo los intereses privados», reza uno de los textos, escrito por un ciudadano mexicano.

Las protestas y la vigilancia policial en la cumbre son complicadas de gestionar este año debido a las restricciones por la pandemia de Covid-19, y además de los 1.500 efectivos de Devon y Cornwall, el gobierno ha enviado al lugar a más de 5.000 agentes adicionales. Y aunque los manifestantes tienen permiso para algunas de sus acciones en lugares definidos, la policía ha dicho que «no es tan ingenua como para esperar que cada protesta se lleve a cabo únicamente en esos cuatro sitios».