Lavrov abandona el Consejo de Seguridad de la ONU para no escuchar las críticas a Rusia

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Uno de los asuntos que más debate ha suscitado en la semana de la Asamblea General de la ONU, el gran cónclave anual de la comunidad internacional en Nueva York, ha sido la reforma de la organización . Muchas delegaciones, por motivos diversos, han mostrado su inclinación por cambios estructurales, en especial, en el funcionamiento del gran órgano de poder de la ONU, su Consejo de Seguridad . Por ejemplo, algunos países en desarrollo, que buscan que regiones como África o América Latina tengan un asiento permanente, con derecho de veto, algo reservado a cinco países (EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido). Incluso EE.UU., en boca de su presidente, Joe Biden, se abrió en su discurso de esta semana en la Asamblea General a abrir la mano en el Consejo de Seguridad a más miembros no permanentes, pero también permanentes, algo que sabe que contará con la oposición de China y de Rusia. La sesión de ayer del Consejo de Seguridad, en un momento de agravamiento de la situación en Ucrania, vuelve a dar la razón a quienes exigen reformas. Rusia volvió a mostrar que puede desempeñarse con impunidad en el órgano y, además, utilizarlo como plataforma para diseminar su relato alternativo y falso sobre la agresión militar a su país vecino. Francia, que es la presidenta de turno del Consejo de Seguridad, convocó una reunión especial durante la Asamblea General como una forma de aprovechar la atención internacional durante esta semana y la presencia de presidentes y ministros de Exteriores de todo el mundo. Pero la convocatoria la hizo sobre todo pertinente el presidente de Rusia, Vladimir Putin, que en los dos días anteriores a la reunión apoyó la celebración de referéndums no reconocidos de anexión a Rusia en las provincias de Ucrania controladas por su ejército, anunció una movilización de reservistas y amenazó con el uso de armas nucleares. «La idea de un conflicto nuclear, que antes era impensable, se ha convertido en objeto de debate, es algo completamente inaceptable», aseguró en la apertura de la reunión el secretario general de la ONU , Ántonio Guterres , que también defendió que la celebración de esos referéndums y cualquier anexión son «violaciones de la Carta de Naciones Unidas y de la legislación internacional». EE.UU. celebra la «unidad» de Occidente Guterres lamentó la marcha de la guerra, cuyos últimos pasos son «peligrosos y alarmantes» , repasó la destrucción de vidas y territorios provocada «sobre todo por bombardeos rusos» y alertó de los problemas que la guerra supone para el suministro de alimento en todo el mundo: «Si el mercado de fertilizantes (buena parte proviene de Rusia) no se estabiliza, el planeta se puede quedar sin comida». Más agresivo fue el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken , que celebró la «unidad» que ha mostrado la comunidad internacional frente a la agresión rusa, pero exigió más compromiso contra los abusos de Moscú y su ataque a la soberanía de otro país miembros de la ONU: «Si no somos capaces de defender este principio cuando el Kremlin lo viola de una manera tan flagrante, el mensaje para otros agresores es que también lo pueden ignorar», dijo Blinken, que defendió que «la diplomacia no puede acabar siendo una recompensa para Putin». «No podemos y no permitiremos que el presidente Putin se salga con la suya», dijo. «No podemos y no permitiremos que el presidente Putin se salga con la suya» Antony Blinken Secretario de Estado de EE.UU. La gran mayoría de delegaciones siguieron esa línea. China , como es habitual en el gran aliado de Rusia en el Consejo, tiró balones fuera , defendió la «neutralidad» y exigió «diálogo sin condiciones entre las partes». Cualquier conversación con Rusia , sin embargo, estará marcada por el relato falso que impone el Gobierno de Putin. Su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov , marcó el tono de la posición rusa: llegó tarde a la reunión , propagó desinformación y se marchó para no tener que escuchar las críticas de otras delegaciones. Rusia continía propagando su relato falso Calificó a Ucrania como «estado totalitario nazi» , acusó a los países occidentales que ayudan al Gobierno de Kiev de «racismo», dijo que las labores del Tribunal Penal Internacional son «simplemente una operación de propaganda» y defendió que la matanza de Bucha -en la que se encontraron decenas de cuerpos de ucranianos en las calles cuando la ciudad fue recuperada por su ejército- fue un «montaje». James Cleverly, ministro de Exteriores de Reino Unido, habló justo después y acusó a Lavrov de «tergiversación, deshonestidad y desinformación». El ministro ruso se marchó en cuanto escuchó eso y dijo que Lavrov no quería «escuchar la condena colectiva» . El fiscal del TPI dice que hay «fundamentos razonables» de crimen por parte de Rusia En la reunión del Consejo de Seguridad participó también el fiscal del Tribunal Internacional Penal encargado de investigar crímenes en Ucrania, Karim Khan, que defendió que lo observado hasta ahora por la agresión rusa es «alarmante» y que hay «fundamentos razonables» para creer que se han cometido delitos que entran en la jurisdicción del tribunal. Frente a la acusación repetida por Moscú de que la matanza de Bucha fue un «montaje», Khan aseguró que él estuvo allí y que los cadáveres «no eran falsos», que la destrucción provocada por Rusia en multitud de ciudades es «real» y se mostró preocupado por nuevos abusos, como el traslado de población ucraniana a Rusia. En ese sentido, la más dura, como era de esperar, vino por parte de Ucrania. «No hablar paz sin justicia», dijo su ministro de Exteriores, Dmitro Kuleba. «No puede quedar sin castigo», añadió para defender la creación de un tribunal especial que juzgue a los líderes rusos por la agresión y exigió determinación a la comunidad internacional para que otros agresores no se atrevan a seguir los pasos de Putin en otras partes del mundo. Kuleba, como su presidente, Volodimir Zelenski , utilizó un tono combativo. Aseguró que miles de ucranianos volvieron a su país para ir al frente cuando se produjo la invasión rusa el pasado febrero. Y que ahora que Putin busca movilizar a cientos de miles de rusos, muchos tratan de huir al extranjero. «Puedes llamar a filas a 300.000 o 500.000 personas, pero nunca ganarás esta guerra. Hoy, cada ucraniano es un arma preparada para defender a ucrania y a los principios establecidos por la Carta de Naciones Unidas». MÁS INFORMACIÓN noticia No Un Zelenski combativo exige un «castigo justo» para Rusia noticia No Borrell anuncia nuevas sanciones contra Rusia tras la movilización decretada por Putin noticia No Biden acusa a Putin ante la ONU de «amenazas nucleares irresponsables» No se votó ninguna resolución en la reunión: el poder de veto de Rusia imposibilita cualquier intento de condenar su agresión.